4 razones familiares por las que hay que cambiar de casa

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¿Estás buscando casa? ¿Sientes que el hogar que habitas  se está quedando pequeño para tu familia? Te mostramos cuatro razones por las cuales, una nueva vivienda, puede ser el paso que debes tomar.

Todo cambio implica un fuerte desprendimiento y la capacidad de aventurarse hacia nuevas experiencias. Cambiar no es fácil. En ese proceso, entran en juego factores como la comodidad, la nostalgia o los apegos. Por eso, cambiar de vivienda no es una decisión fácil, menos si es una decisión que involucra a toda la familia.

Estos son algunos síntomas que le pueden indicar que es hora de cambiar de vivienda:

  • La familia está creciendo

Sea porque viene el primer hijo, por la llegada de una mascota, o incluso por la necesidad de tener mayor espacio para todos los miembros de la familia, la búsqueda de una nueva vivienda es una posibilidad que se debe discutir entre todas las partes.

Si se trata de una pareja, ambos deben mirar a profundidad si existe una necesidad real o urgente para ese cambio o si puede esperar un poco. También es importante verificar si la vivienda que se habita tiene la posibilidad de ampliación o reformas; en caso negativo, se debe buscar un nuevo espacio para vivir.

  • Una separación

Toda ruptura genera caos, y con este la necesidad de cambios drásticos. La necesidad de cambiar de ambiente para alejar los recuerdos es la que más peso tiene, sobretodo si se ha habitado un inmueble por mucho tiempo.

Más allá de este componente emocional, una separación abre la posibilidad a buscar un nuevo hogar. Si se habitaba una casa, tal vez es conveniente buscar un apartamento si no se van a compartir espacio o gastos con otra persona.

  • Cambio de trabajo o distancia

En unas ciudades suele ser un aspecto más crítico que en otras pero, si en una familia, por ejemplo, algún integrante cambia de lugar de trabajo, y este queda muy lejos de la vivienda que habita, es prudente analizar qué tanto esto puede afectar su día a día o la relación con sus seres queridos. La distancia, el tiempo que se tarda en cada trayecto o las posibilidades de transporte son elementos a tener en cuenta para contemplar una posible mudanza.

En estos tiempos, en los que el tiempo con la familia se vuelve cada vez más escaso por los problemas de movilidad y demás factores, no es práctico perder horas en un trancón y llegar de mal humor a casa.

  • El colegio de los niños

Similar al anterior, el lugar de estudio de los niños juega un papel importante en el día a día familiar. Si bien se suele elegir la guardería o colegio de acuerdo al lugar donde se vive, en ocasiones se elige el lugar de estudio por la calidad del mismo y no por la cercanía.

Si la distancia representa una pérdida de tiempo que se podría disfrutar con los hijos, es hora de decidir si lo mejor es cambiar de vivienda o buscar otra institución educativa.

 

¿Qué piensas?

¿Qué otros síntomas o razones familiares te llevarían a cambiar de vivienda o a pensar en esa posibilidad?

 

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